
Técnica utilizada para la corrección de los defectos refractivos que utiliza laser especializado.
La miopía es un problema refractivo que se produce cuando la luz que entra en el ojo no se proyecta sobre la retina sino delante de ésta, lo cual causa visión borrosa de lejos, es decir, miopía.
Asimismo, cuanto más lejos se proyecta la luz de la retina, mayor es la miopía. Cuando la luz se refleja detrás de la retina hablamos de hipermetropía, y cuando se proyecta en distintos puntos recibe el nombre de astigmatismo, dos defectos refractivos también bastante comunes.
La miopía puede darse por tres motivos principales:
La miopía no tiene preferencia de genero, por lo que afecta igual a hombres que a mujeres, sin embargo, aquellas personas con antecedentes familiares sí que son más propensas a sufrir este defecto visual.
Un ojo miope es casi siempre un ojo sano pero, aunque poco habitual, sí es posible que cuando la miopía es muy alta cause otros problemas oculares, como la degeneración macular miópica.
La miopía es el defecto refractivo más común y para entender mejor ¿qué es?, es fundamental comprender cómo funciona el ojo humano. La luz entra al ojo a través de la córnea (membrana transparente del exterior del ojo) hasta el iris, la parte colorida del ojo, que se encarga de hacer que penetre mayor o menor cantidad de luz al interior del ojo, abriendo o cerrando la pupila según las necesidades de cada momento. El cristalino actúa como una especie de lente y es el responsable de enfocar la luz que entra al ojo para que se refleje sobre la retina. Esa luz que entra a la retina se transmite al cerebro gracias al nervio óptico, haciendo posible la visión.
El principal síntoma de la miopía es la visión borrosa de lejos. Habitualmente nos damos cuenta cuando nos cuesta reconocer las caras de personas que se encuentran lejos, por ejemplo, al otro lado de la acera.
Otros síntomas de la miopía son:
Esta condición se divide en dos grupos según el número de dioptrías:
Para poder tratar la miopía es necesario que el paciente acuda al oftalmólogo y realizar una exploración exhaustiva. Una vez que se conozca el número de dioptrías y el tipo de miopía que la persona presenta, existen diversos métodos para tratar la miopía, entre ellos, las dos opciones de tratamiento más comunes son:
Si la persona quiere dejar de usar gafas o lentillas la operación de miopía es la única opción para corregir esta condición de forma definitiva. Sin embargo, no todas las personas miopes son candidatas a esta operación, ya que entre los requisitos es necesario tener más de 18 años y que la graduación sea estable durante un año.
Para eliminar definitivamente la miopía disponemos de las técnicas láser o el implante de una lente intraocular.
La cirugía para la miopía con láser es un procedimiento ambulatorio que se realiza bajo los efectos de la anestesia tópica, administrada en gotas. La operación consiste en aplicar sobre la córnea el Láser Excímer, el cual modifica la curvatura de la lente natural del ojo para corregir de forma permanente las dioptrías de miopía.
El procedimiento quirúrgico es el siguiente: una vez que los ojos están sedados, el oftalmólogo realizará una pequeña incisión en el tejido superficial de la córnea y aplicará sobre la misma el Láser Excímer, previamente programado según las necesidades del paciente. Este proceso dura pocos segundos. Cuando la aplicación del láser ha terminado, se recoloca el flap corneal en su lugar y se procede a cubrir los ojos con protectores plásticos transparentes. Todo el proceso tiene una duración aproximada de 10 minutos. Tras la intervención, la persona puede marcharse a casa.